domingo, 20 de abril de 2008

Autodestrucción

La alegría y euforia desbordante momentánea, te hacen sentir, que ya nada puede arruinar tal
momento. Pero en el instante más inesperado, como por arte de magia, como por accionar del
destino, aquel momento de felicidad y euforia, se transforma.. en un dolor, inconsolable.
Preguntarte el por que de dicha transformación de estado anímico, seria una incógnita
imposible de revelar, las heridas cosechadas, solo cicatrizaran, con el paso del tiempo. Como
utopía se instala, algún tipo, de consuelo.