miércoles, 9 de julio de 2008

Hasta Siempre

En ese doloroso, pero entrante adiós, las miradas de ellos 2, se entrecruzaron por última vez, aquellos ojos, desgastados por el llanto, nublaron el radiante cielo con sus lágrimas incandescentes, y por última vez, tuvo la gracia de esa tímida e inocente sonrisa, acompañada de esa febril mirada, fueron quienes condicionaron, ese melncólico, "hasta siempre".