Algo tan simple como tan complejo.
Reir aparenta ser facil, pero para no ser autohipocritas,
solo reimos con motivos, y por alegria.
Pero no se puede reir sin ser feliz?
No se puede estar feliz sin reir?
Pero es un juego de apariencias.
Para fingir fortaleza en nuestra debilidad, reimos para que nos vean con otros ojos.
Cuando hay felicidad, queremos mostrar la euforia de nustra vida.
Cual es el afan de aparentar?
Aparentar, es como un disfraz, jugamos a parecer algo que no somos, lo que queremos ser, lo
que queremos que vean que somos, y que nosotros ingenuosamente, creemos que somos, ya
que si lo piensan, debemos serlo, en fin, solo nosotros sabemos quienes somos.
Hasta que punto la hipocresia puede llegar?
Llegamos a un punto que hasta nos ponemos a la altura de los otros, nos creemos lo que
queremos que creer y que crean de nuestra persona.
Caemos en nuestra propia trampa, conocemos todos los secretos, aún asi no podemos evadirla.
Hasta donde puede caer la autoestima?
La autoestima cae tanto que ya no aceptamos lo que somos y tenemos, para aparentarlo y
hacernos pasar por lo que deseamos.
A tal punto, que la hipocresía se nos adueñó, ya ni sabemos cuando estamos felices, ya ni
sabemos lo que somos.
Cedimos nuestro ser a la imagen.
Somos lo que ven de nosotros.
Ya no somos lo que somos.
Lo perdimos, por jugar a ser otro.
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2 comentarios:
El ser cede.
Vos ya no sos vos y yo tampoco. Creemos que estamos perdidos.
Y otra vez nos olvidamos que el camino de vuelta a uno siempre es más corto-
todo poeta el chicoo..
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