Derrepente,
Sin aviso
Por sorpresa
Como una emboscada
Todo cambió
Lo que estuvo latente
Hoy late, y con fervor
Nuestra ingeniudad nos condenó a la peor de las condenas
Y hoy no tenemos perdón
No tenemos un contrarresto hábil
Habiendo olvidado
Que el camino de vuelta a uno
Es el más corto-
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